Sin duda una celebración fuera de México que poco a poco empezó a entrar en nuestras tradiciones principalmente entre los jóvenes quienes provechan este día para hacer fiestas y concursos de disfraces.

Halloween o Noche de Brujas es una fiesta que se celebra principalmente en Estados Unidos, norte de México, y algunas provincias de Canadá en la noche del 31 de octubre. Últimamente gracias a razones comerciales como películas se ha ido expandiendo alrededor del mundo, en algunos países causando enojo e indignación.

La celebración del Halloween se inició con los celtas, antiguos pobladores de Europa Oriental, Occidental y parte de Asia Menor. Ellos creían en la inmortalidad del alma, la cual decían se introducía en otro individuo al abandonar el cuerpo; pero el 31 de octubre volvía a su antiguo hogar a pedir comida a sus moradores, quienes estaban obligados a hacer provisión para ella.

El año céltico concluía en esta fecha que coincide con el otoño, cuya característica principal es la caída de las hojas. Para ellos significaba el fin de la muerte o iniciación de una nueva vida.

Hablamos entonces de una tradición que poco a poco se ha desviado de su rumbo original, ahora se usa para pedir dulces y hacer travesuras si no se consiguen además de fiestas locas a altas horas de la noche que en su gran mayoría pienso que ha sido gracias a la intervención del cine.

Sería triste que una tradición como la nuestra se perdiera gracias a las leyendas de la llorona y sobre todo que nosotros imitáramos una tradición que no es propia de nuestra cultura. Pienso que los concursos de disfraces en las escuelas no deberían de existir porque nuestra cultura y tradición no nos marca ninguna pauta para hacerlos, así que ¿por qué fomentar una pérdida de valores y culturas?

Creo que tampoco es de satanizar la fiesta de Noche de Brujas, si no darle a conocer a nuestros niños la diferencia entre una celebración y la otra.