Al clasificar las necesidades de formación, obtenemos indicadores sobre quién, cuándo y cómo implementar programas de esta área en la empresa. Ya clasificadas, las podemos jerarquizar de acuerdo con su importancia o urgencia.

La manera más usual de clasificar las necesidades de formación es la siguiente:

1.    Las que tiene una persona.

2.    Las que tiene un grupo.

3.    Las que tiene un nivel.

4.    Las de un puesto.

5.    Las que requieren atención inmediata.

6.    Las que requieren solución a futuro.

7.    Las que exigen instrucción sobre la marcha.

8.    Las que precisan instrucción fuera del trabajo.

9.    Las que la empresa puede resolver por sí misma.

10. Las que requieren contratar a capacitadores externos.

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