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15 febrero, 2013 / Ricardo López, Licenciado en Administración.

El sueño de Daphne.


Estaba cansada pues había dejado de dormir en la noche para entregar una importante tarea, cuando llegue a casa tire mis libros en el sillón de la sala, me detuve por un vaso de agua y subí apresuradamente a quitarme la ropa para meterme a la cama y descansar.

No me costó para nada y empecé a soñar, lo único que recuerdo es que mientras soñaba me despertaba por segundos y era consciente de la realidad, sabía que eso era un sueño, pero yo quería saber el final, podía escuchar a mi mama hablar, a mi papa regañar y a mi hermano gritar.

Lo que paso esa tarde fue que tuve un sueño raro, empezó cuando estaba en la casa de mis abuelos pero por alguna razón estaba prohibido salir al patio, no hice caso y salí por la parte de atrás sin que nadie me mirara o se diera cuenta.

Estando en el patio algo macabro o una fuerza satánica que se escondía entre los árboles, tenía esa sensación de que alguien más estaba conmigo, era claro pues yo sentía su presencia, sabía que me observaba y sabía que él quería que estuviera ahí.

Estuve jugando entre los árboles y siempre me sentía observada y un recelo muy feo recorría todo mi cuerpo cuando más me adentraba a los árboles.

bufon macabro

Después, algo me empezó a atacar, no sabía que era pues no podía verlo pero sentía una fuerza mala corriendo detrás de mí queriéndome hacer daño, en un instante donde voltee a ver, logre percibir una sombra negra corriendo en cuatro patas con uñas muy largas y unos dientes muy afilados.

Yo corrí a una galera donde de un salto trepe por una fila de ladrillos muy alta. Estuve ahí, pero era como si yo jugara con esa presencia diabólica. Me arrastraba por la fila de ladrillos de un lado a otro como diciendo, aquí estoy y no me puedes agarrar. En uno de esos juegos me asome muy a la derecha y la fila de ladrillos junto con otra de blocks se cayeron.

A mí no me paso nada, pues di un salto que sentí como si fuese muy pequeño, cuando estuve en el suelo sana y salva recordé que estaba afuera mi perrito y sentí una aflicción muy fea porque esos ladrillos habían aplastado a mi perrito, quite algunos ladrillos y vi su imagen tirada y aplastado pot todos esos ladrillos, sin embargo, yo estaba en calma a pesar de que la imagen era aterradora ahora que recuerdo, termine de quitar dos ladrillos más y salió como si no le hubiera pasado nada.

 Y ya le dije que nos metiéramos a la casa e hiciera como si nada hubiera pasado. Entramos y solo recuerdo que abría el refrigerador para sacar un poco de queso y comer. Nos metimos al cuarto donde había dos camas, en una de ellas dormía mi mamá como en un profundo sueño.

Después estábamos dormidos y una fuerza mala nos tocaba en la puerta y nos molestaba. Cuando despertamos yo sentía eso pero era incapaz de despertar a mi madre, cuando me arme de valor y camine hacia la puerta no había nada, di unos pasos y vi que habían organizado una fiesta donde muchísima gente estaba sentada formando un circulo en el estacionamiento.

Uno de ellos me señalaba que yo había sido la causante de una tragedia, misma que yo desconocía, me tomo por las muñecas llevándome al centro del círculo, me explico que tenía que sentarme al centro a escuchar el veredicto de los jueces. Yo me senté y explique con una mentira que yo no había salido de la casa, aceptaba que algo había pasado sin saber que era y me libraba de toda culpa, decía que había estado en mi cuarto y no sé de qué me hablaban.

Me fije y los jurados eran personas muy allegadas a mí. Estaban mis tías, algunos tíos, padrinos y mis papas que me observaban todo, juntos desde lejos. Recuerdo que a todos les decía lo mismo, solo duraba con ellos segundos y movían su cabeza de arriba abajo aceptando mi explicación, más con una tía hable y le conté todo lo que había sucedido, le dije que yo había salido pero que no había hecho nada, que solo jugaba en donde estábamos ahora todos sentados.

Dentro de mi recuerdo que me sentía culpable y sabía que si era yo quien había hecho esas cosas y controlaba mis miradas y movimientos que en psicología corporal seguro me delatarían y sabrían que yo decía mentiras. Mi tía solo me observaba con una risa burlona, su mirada era de incredibilidad, ella sabía que yo decía mentiras. Al final, me dieron como inocente. Y me sentía bien por haber mentido tan bien.

En la noche, cuando ya todo había pasado y la fiesta terminado, llego llorando una tía buscando y gritando mi nombre, cuando entro en la cocina donde estaba con mi madre cocinando la cena empezó a decir que yo había sido la que lo había hecho, que ella estaba segura. Su dolor se sentía como si alguien hubiese muerto, yo le decía que el jurado ya había tomado su veredicto y que dejara de decir esas cosas.

Con lágrimas en sus ojos y frente a mí me dijo uno de mis más grandes secretos que a nadie se lo he dicho, quede conmocionada al oírlo de ella. Con muchísima pena y con un temor muy grande pues sabía que mi mama lo había escuchado la tome de los hombros y le decía que se callara que no había sido yo, que ella no sabía de lo que hablaba y obviamente yo no era lo que ella decía. Sentía que mi orgullo había sido lastimado y una lagrima se derramo por mi mejilla pues quizás era momento de enfrentar a mi mamá y contarle solo que aún no me sentía lista.

Espejo-Macabro

No sé cómo o porque estaba en la calle caminando cerca a mi casa y en dirección hacia ella, pasaba alado de una casa blanca con las puertas abiertas donde había una reunión de ancianos a la que yo quería entrar y saber de qué hablaban porque sabía que hablaban de mí y de lo que había pasado.

En ese momento voltee a ver a la calle y sentí una soledad enorme, sentí un vacío muy feo dentro de mí. Me di cuenta de que estaba sola y perdida. Nuevamente senti esa presencia macabra dentro de mí, escuchaba que susurraba mi nombre, levante la vista y veía todos los carros pasar sintiendo un vértigo enorme que me hacía temblar.

En ese momento recibí un mensaje de texto de mi ex diciéndome algo que se me hizo absurdo, el mensaje decía “Oye tu flacucha, ya me vas a volver a hablar”, mi ex jamás me decía así, ¿flacucha?, el me llamaba bebe, mi amor, corazón, mi linda, princesa, ni se expresaba de esa manera, yo sabía que él no había escrito ese mensaje, pero también sabía que era con él con quien yo hablaba.

Yo solo le respondí con un “¿Perdón?”, también me dijo que ya habían pasado más de 6 meses y me extrañaba mucho. Yo le respondía que él era quien había dejado de hablarme, que el había tomado la decisión de que yo muriera, el había tomado la decisión de que nuestro amor terminara.

 En mi mente hacia cálculos, ahora estamos en febrero ya paso más de un año de eso, que no sé de dónde sacaba los seis meses de nuestra ruptura y no entendía porque lo decía.

De pronto, con el celular en la mano, aparecí enfrente de él como un fantasma, recuerdo que lo vi con la mirada hacia abajo, triste con la mirada fija en el celular, pero a la vez con algo de burla en su rostro como, no sé, si se tratara de alguna broma cruel, fue una imagen fea que me dio mucho miedo y calosfríos, en su mirada percibía agresividad, maldad, frustración e ira, estaba descuidado, despeinado, definitivamente no se parecía a nada de quien yo me había enamorado.

En ese momento desperté, con mi celular en mano y lágrimas que mojaban la almohada. Desperté confundida y viendo hacia mi puerta esperando que el entrara pero él jamás llego.

depressed

2 comentarios

Dejar un comentario
  1. Ana azul / Feb 22 2013 2:37 AM

    Desasosiego y apretura en el pecho es lo que he sentido al leer tu relato. Besos
    Ana

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