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18 febrero, 2013 / Ricardo López, Licenciado en Administración.

Subida del muerto.


subida del muerto

Muchas personas conocen relatos de gente que asegura que por las noches, o en alguna siesta de la tarde, a uno de sus conocidos una presencia sobre natural que no pueden explicar se les hace presencia en los sueños.

Las características generales de estos sueños es que están plagados de desesperación por avisarles a alguien que algo les pasa, también de agresividad por parte de un ente que no se puede ver que es, aunque a veces toma de animales, objetos o incluso figuras humanoides y lo que más aflige es que no te puedes mover aunque sientas que haces un esfuerzo sobre humano.

A mí esa experiencia no me había sucedido, había escuchado relatos de personas que se les sube a menudo, dentro de ellos mi papa. Hace unos meses llegue a mi cuarto cansado pues había tenido un día largo y lleno de trabajo. Recuerdo que me dormí sin ningún pensamiento que no fuera descansar. Mi cama, en esos días, estaba a un costado de mi ventana por lo que al abrir los ojos lo primero que veía era el balcón y los arboles frente a la casa.

Una noche, desperté y abrí mis ojos pensando que ya era de día, al percatarme de que aún era de noche intente cerrarlos de nuevo pero mi atención se fijó en una figura humanoide parada afuera de la ventana observándome fijamente (todo esto paso en menos de dos segundos). Al instante no sentí temor ni miedo. Tenía mis manos alado de mi cabeza como en posición fetal, en eso, ellas sin mi consentimiento se empezaron a levantar dirigiéndose hacia mis piernas, la verdad es que tampoco me dio miedo si no que me cuestionaba por qué yo estaba haciendo eso. En ese momento entendí que mis manos se hicieran así no era absolutamente nada bueno y era influenciado con esa cosa que había en la ventana.

diablo fantasma

Empecé a hacer fuerza pensando que lo que había afuera no podía ser más fuerte que yo, en algún momento hubo una tensión muy grande y quería pedir ayuda pero no podía hablar. Seguía batallando con eso y recordé que tenía un cristo colgado que para mí es, dentro de mis figuras católicas, lo más sagrado que tengo, comencé a pedirle ayuda en mis pensamientos y a decirle a lo que había afuera de mi ventana que dios estaba conmigo y él era más grande que cualquier cosa. Al terminar estas palabras, pude regresar a mis manos a su posición original y en cuanto chocaron contra el colchón, sentí un alivio muy grande dentro de mí y desperté dando una bocarada de aire muy grande como si no hubiese respirado en mucho tiempo.

Me senté en la orilla de mi cama aliviado de la situación por la que había pasado, no entendía muy bien que había pasado, comencé a buscar alguna sombra en mi habitación y fuera de ella pero no encontré absolutamente nada.

Sé que esa experiencia no fue un sueño a pesar de que así lo haya parecido pues en todo momento vi la lucha entre mis manos, tenía abierto los ojos poco menos de la mitad y podía ver claramente como mis manos iban subiendo o bajando, también sentía que había algo que me las tomaba, las juntaba y las jalaba hacia el otro extremo. Después de eso, hice un poco de oración y volví a dormir, no tuve ningún sueño malo ni nada relacionado después de esta experiencia.

2 comentarios

Dejar un comentario
  1. Ana azul / Feb 19 2013 12:46 AM

    Ostras, que tétrico, y que susto . Yo desde luego, no sé si hubiera podido volver a dormir.
    Ana

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